En uno de aquellos intento de fuga, la habían lastimado de más y él descubrió lo que escondía… su piel recordaba cada golpe, los moretones sangraron, “esta vez no será igual -se repetía una y otra vez-. No será igual”

Sentía tanta rabia en aquel momento, ya no sentía miedo. No era una pequeña indefensa niña, ahora tenía al monstruo de su lado. Y él la salvaría.

Y cuando esté lo suficientemente grande podría ayudarla para escapar, de él…

“No puedes” le detuvo unas voz en su cabeza, ¿porqué? Le cuestionó su otra mitad. Había pasado tanto tiempo, lastimada y callada, que se había olvidado de su propia voz.

“Serás un monstruo también” le dijo la miedosa de su cabeza. ¿Lo sería?

LIBERARALMONSTRUO